7 de junio de 2012
15 de febrero de 2012
Maruja Muci trajo de nuevo el jazz a Caracas
Con Love for sale abrió la función en Caracas, paseándose por temas como Cry me a river, Fly me to the moon, Llanto de luna y Escríbeme

Maruja Muci salió a escena como está acostumbrada: con la sonrisa en la cara. Con un vestido largo y dos flores sobre ondas de cabello rubio, la cantante venezolana hizo escuchar su voz con canciones de sus discos My funny valentine y Escríbeme, aderezado con algunas sorpresas que tenía preparadas para su reencuentro con los escenarios del país.
La segunda temporada de “Trasnocho Sonando” presenta cada miércoles hasta el 28 de marzo parte de las nuevas propuestas musicales que se están dando en el panorama nacional y este 8 de febrero fue el turno de Muci, que con su voz dulce y danzarina selló clásicos de jazz y bolero con su estilo propio.
Con Love for sale abrió la función en Caracas, paseándose por temas como Cry me a river, Fly me to the moon, Llanto de luna y Escríbeme. Las sorpresas llegaron con el tema del italiano Bruno Martino: Estate, con ayuda del pianista Leandro García.
El escenario tuvo además al bajista Eriberto Rojas y en la batería a Miguel Hernández. Como la artista advirtió “fue una noche de barranco” justo la semana que precede al día de los enamorados y así lo reafirmó con Esta vida loca de Francisco Céspedes y El día que me quieras de Carlos Gardel.
Tras despedirse y agradecer a los presentes, no pudo resistirse a las voces que le pedían una última canción y regresó para interpretar Fever, de nuevo bailando por la tarima como quien está justo en su lugar del mundo.
18 de enero de 2012
Próximo Concierto:
Valor de la entrada: 140 Bs.
19 de noviembre de 2011
Regresamos al escenario

Después de más de un año alejada de los escenarios, regresamos el Viernes 2 de Diciembre a las 8 p.m. a la nueva sede del Ateneo de Caracas (subiendo por la colina de Venevisión) con la presentación del nuevo disco "Escríbeme", un compendio de boleros de ayer y de hoy arreglados en clave de Jazz, contaremos con la participación de Leandro García en el piano, Carlos Rodríguez en el bajo, y Miguel Hernández en la batería.
Entradas a la venta en www.solotickets.info, Tiendas Esperanto del Centro Comercial San Ignacio y Centro Comercial El Recreo, Tienda Confetti del Centro Comercial Sambil y Taquilla del Ateneo de Caracas
Entrada General: Bs.125,00 Estudiantes y Tercera Edad: Bs. 115,00
¡Ojalá puedan acompañarnos!
22 de enero de 2011
12 Apóstoles de la cultura
Quisiera agradecer la gente del periódico cultural PublicArte su artículo sobre sus entrevistados durante el año 2010, tengo el honor de encontrarme entre figuras destacadas del mundo de la cultura en Venezuela. A ellos, mi más humilde agradecimiento.
18 de enero de 2011
Entrevista para el canal 47 Telemundo en NY
29 de octubre de 2010
¡Minutos antes de el Concierto!
10 de septiembre de 2010
¡Entradas a la venta!
Quería informarles que las entradas para el concierto del 14 de Octubre ya se encuentran a la venta en las taquillas del Centro Cultural Corpbanca, en La Castellana y también a través de www.ticketmundo.com
5 de septiembre de 2010
13 de julio de 2010
En concierto jueves 15 de Julio

21 de junio de 2010
La vida sin música

Recién cumplía los veinte años cuando una tarde de viernes me llamó cierto chico para invitarme a cenar, yo cual veinteañera ilusa, soñaba en salir con él, era una especie de príncipe azul, alto, de ojos claros, de finos modales, bien vestido. Me sentía la elegida de un concurso millonario o algo así.
Haciendo despliegue de sus dotes de galán, me llevó a un buen restaurant donde cenamos rico, tomamos vino y hablamos de todo.
Pero a medida que la conversación progresaba, el encanto se fue desvaneciendo, llegando al clímax de la decepción cuando me dijo que él no escuchaba música, que no le gustaba, que jamás había comprado un disco y que lo más nuevo que había en su casa era un disco de Aznavour del año 67 que pertenecía a su papá. "...pe, pe, pero, y cuando vas en el carro, ¿ni siquiera prendes el radio?"
-"No, ¿para qué?" -
Ahí, el príncipe se convirtió en sapo y más nunca lo volví a ver.
Pobrecito, le he debido dar alguna explicación, pero pensé que no me entendería si le decía que para mi la vida sin música es como un arcoiris de un solo color.
16 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
País fuera de servicio
¿Cómo le explico a mi hijo pequeño que esto era un país que se llamaba Venezuela, donde, con todos sus defectos y desviaciones, se podía vivir en paz, y, mal que bien, desarrollar una actividad económica honesta que permitía traer el pan a la mesa y pagar por la educación que creyéramos conveniente?11 de mayo de 2010
Julia, princesa bailarina
Había una vez una niña de cabellos de oro y ojos de cielo que quería ser princesa-bailarina, ella aún no sabía que ya era una princesa y además, que bailaba muy bonito. Cada tarde, al regresar del cole, entraba calladita a la habitación de su hermana mayor y se paraba frente a un enorme espejo que había allí, comenzaba a bailar dando giros y giros, sus brazos se movían como si fueran las alas de un cisne... así pasaba las tardes, bailando, soñando, volando...3 de mayo de 2010
¿LIBERTAD PARA QUÉ?
En 1980, poco después de salir de Cuba en condiciones dramáticas, el estupendo escritor Reinaldo Arenas recogió en un libro una colección de sus artículos y ensayos políticos más combativos y lo tituló Necesidad de libertad.Era un grito. Reinaldo sentía la necesidad de ser libre. Los seres humanos necesitan ser libres. Se ahogaba en Cuba. Vivía entristecido, atemorizado o indignado. Ninguna de esas tres emociones es agradable y a veces se le trenzaban en el pecho hasta la desesperación.
Cuando llegó al exilio, Reinaldo sintió un profundo alivio y dijo algo tremendo y doloroso: por primera vez había estrenado su verdadero rostro. Se había “desenmascarado” y sentía la cálida sensación de poder ser él mismo sin que ello le trajera castigos y marginaciones.
En las sociedades totalitarias la pena de no ser libre y de andar disfrazado se somatiza de diversas maneras: desde el nudo en la garganta hasta un malestar difuso que se expresa con distintos comportamientos neuróticos.
¿Qué es la libertad? Es la facultad que tenemos para tomar decisiones basadas en nuestras creencias, convicciones e intereses individuales sin coacciones exteriores.
Libertad es elegir al dios que mejor se adapta a nuestras percepciones religiosas, o a ningún dios si no sentimos la necesidad espiritual de trascender.
Libertad es ofrecerles sin temor el afecto y la lealtad a las personas que amamos, o a las agrupaciones con las que sentimos afinidad.
Libertad es escoger sin interferencias lo que queremos estudiar, dónde y cómo deseamos vivir, las ideas que mejor se adaptan a nuestra visión de los problemas sociales o las que mejor parecen explicarlos.
Libertad es seleccionar las manifestaciones artísticas que más nos complacen y, por la otra punta, rechazar sin consecuencias las que repelemos.
Libertad es poder emprender o poder renunciar a una actividad económica sin darle cuentas a nadie más allá de las formalidades que establezca la ley.
Libertad es gastar nuestro dinero como nos parezca, adquirir los bienes que nos satisfacen y disponer de nuestras propiedades legítimas. Sin libertad, la creación de riqueza se debilita hasta la miseria.
José Martí, el periodista ilustre que gestó la independencia de Cuba, aportó otra definición lateral: “Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía”.
Las tiranías nos arrebatan el derecho a ser honrados cuando nos obligan a aplaudir lo que detestamos o a rechazar lo que secretamente admiramos.
Cuando los cubanos desfilan gritando consignas que no sienten, no son honrados. Cuando aplauden al líder que aborrecen o ríen las sandeces que suele decir, no son honrados.
Esa simulación nos crea una incómoda disonancia psicológica. Cuando sacrificamos nuestra honradez, cuando renunciamos a nuestra coherencia interna para evitar un daño o para conseguir un privilegio, nos sentimos “sucios” e internamente avergonzados. Ser hipócrita es una conducta que hiere al que la práctica y repugna al que la sufre.
Pero hay mucho más: en algún punto de la evolución, cuando los seres humanos abandonaron el reino de los instintos y comenzaron a guiarse por la razón, descubrieron el agónico proceso de tomar decisiones barajando constantemente los valores morales prevalecientes, los intereses materiales y los impulsos psicológicos.
Para tomar esas decisiones era menester informarse. La violencia totalitaria trata de impedir que las personas puedan informarse. ¿Para qué necesitan informarse si todas las decisiones las toma el Estado y todas las verdades ya han sido descubiertas?
En Cuba hay numerosas brigadas de la policía dedicadas a arrancar antenas parabólicas, descubrir teléfonos satelitales, confiscar libros prohibidos y negarle el acceso a Internet a cualquier persona mínimamente independiente. No se me ocurre una actividad más miserable que ésa.
Cuando el socialista español Fernando de los Ríos le preguntó a Lenin cuándo iba a instaurar un régimen de libertades en la naciente URSS, el bolchevique le respondió con una pregunta cargada de cinismo: “¿Libertad para qué?”.
La respuesta es múltiple: libertad para investigar, para generar riquezas, para buscar la felicidad, para reafirmar el ego individual en medio de la marea humana, tareas todas que dependen de nuestra capacidad de tomar decisiones.
La historia de Occidente es la de sociedades que han ido ampliando progresivamente el ámbito de las personas libres.
Poco a poco les arrancaron a los monarcas y a las oligarquías religiosas y económicas las facultades exclusivas que tenían de decidir en nombre del conjunto. Los pobres y los extranjeros alcanzaron sus derechos. Lo mismo sucedió con las razas consideradas inferiores, con las mujeres, con las personas marginadas por sus preferencias sexuales. La esclavitud, finalmente, fue erradicada.
Es posible contar el largo recorrido histórico de los seres humanos como la aventura constante de nuestra especie en procura de ampliar progresivamente el número de las personas dotadas del derecho a tomar sus propias decisiones.
A veces el ejercicio de esa facultad toma dimensiones heroicas. Hace unas semanas el preso político cubano Orlando Zapata Tamayo decidió morirse de hambre y sed para protestar contra las injusticias y los atropellos de la dictadura. Sólo le quedaba la vida para defender su dignidad de ser humano y la entregó. A él, a su memoria dolorosa, muy conmovido, le dedico estas palabras.
* Palabras del autor en la recepción del “Premio Juan de Mariana a una trayectoria ejemplar en defensa de la libertad. Madrid, 30 de abril de 2010”.
29 de abril de 2010
Tema complicado
Sin duda que este tema es espinoso, lleno de matices, complejo.25 de abril de 2010
¡A Votar!
Quién hubiera dicho hace un año que se llegaría a un acuerdo como el que la Mesa de la Unidad Democrática ha logrado hoy, con todos sus problemas, con todos sus defectos, se logró y ahora nos toca a nosotros ejercer nuestro derecho. Escojamos hoy al candidato que creamos nos representará mejor de cara a las elecciones parlamentarias el 26 de Septiembre.23 de abril de 2010
¡Feliz Cumpleaños, Jorge!
Hola Jorge, hoy cumples 7 años.22 de abril de 2010
Boleros en clave de Jazz
19 de abril de 2010
18 de abril de 2010
17 de abril de 2010
La Tumba
16 de abril de 2010
Terremotos y volcanes ¡fin de mundo!
¡Qué culillo! Todos los días nos enteramos de un nuevo terremoto en cualquier lugar del mundo, el 2010 comenzó movido con el desastre de Haiti, siguió con Chile, antes de ayer el Tibet, y así, seguimos registrando diariamente movimientos sísmicos en todas las latitudes del globo, por último, el volcán que hizo erupción hace un par de días en Islandia que ha despedido una enorme nube de ceniza paralizando los espacios aéreos del viejo continente.15 de abril de 2010
¿Miedo?

Frustración. Creo que es la palabra que mejor define lo que siento cuando leo las declaraciones de reconocidos politólogos y opinadores de oficio.
Una y otra vez dicen que Chávez tiene miedo, que de cara a las elecciones de X fecha (se aplica a cualquiera de las muchísimas que se han realizado en estos 11 años) ha decidido radicalizarse porque tiene miedo, porque se siente perdido, porque las encuestas se están volviendo en su contra, y así una retahíla de argumentaciones con las que, francamente, no puedo estar de acuerdo.
Durante once largos años he visto como éste hombre ha ido cumpliendo los objetivos que se propuso, aclarando sus ideas en el camino, perfeccionando sus métodos, capitalizando metidas de pata con habilidad pasmosa. Chávez está gozando como niñito comiendo helado porque está haciendo realidad su sueño de juventud.
El espectáculo del 13 de abril fue una calamidad. Ver a esos niños vestidos de guerrilleros con fusiles al hombro fue espeluznante, criminal, retando y humillando al país democrático al extremo. Y todavía oigo “es que tiene miedo”.
¿Quién tiene miedo?
Este personaje disfruta retando a todos, es su naturaleza, basta ver en sus ojos el ímpetu desbocado para darnos cuenta que el conflicto le da vida, le inyecta energía, él goza, ¡se llena de gozo! cuando reta a los colombianos, a los americanos, al “imperio”, a todo el que se interponga en su camino.
Yo definiría a Chávez como un político de destrucción, él es de los que sirve para ser opositor, no para gobernante, él es de aquellos reclamadores de oficio que, llegada la hora, son incapaces de gobernar, de construir nada, de levantar nada, por eso, la demagogia es su medio ideal y, como pez, nada ágilmente en esas aguas.
Muchos casos se han visto en la historia política del mundo, luchadores por la causa social en la oposición que, llegados al poder, en lugar de gobernar y buscar el consenso se quedan pegados en la crítica y la bulla, incapaces de construir nada, acabando en una frustración más para el pueblo que los eligió poniendo sus esperanzas en ellos.
Chávez no tiene miedo, quiere meter miedo, que es diferente. Él no responde a ninguna lógica más allá que la de destruir, arrasar, dividir para quedarse eternamente en el poder. Esa mecánica es la que lo motiva como ser humano y como gobernante.
Y si, después de tantos años ya, los profesionales y estudiosos del fenómenos político no terminan de entender eso, les recomiendo unos cursitos de psicología por fascículos.
A las pruebas me remito: once largos y ardientes veranos, un país arrasado y el control absoluto del poder.
¿Quién tiene miedo?
9 de abril de 2010
El Infierno Venezolano o una oficina pública
Sé que cuando muera voy a ir al infierno.
Quisiera, sin embargo, poder escoger a cuál infierno ir. Definitivamente, el infierno venezolano es el mejor de todos. No como el suizo o el alemán, que funcionan a la perfección. No. Quisiera ir a éste, el mío, ya que funciona de manera bastante conveniente. Porque cuando hay balde, no hay mierda, cuando hay mierda, no hay balde, y cuando hay balde y hay mierda, no hay quien te la eche.
De manera, que se hace bien llevadero.





