21 de junio de 2010

La vida sin música


Recién cumplía los veinte años cuando una tarde de viernes me llamó cierto chico para invitarme a cenar, yo cual veinteañera ilusa, soñaba en salir con él, era una especie de príncipe azul, alto, de ojos claros, de finos modales, bien vestido. Me sentía la elegida de un concurso millonario o algo así.
Haciendo despliegue de sus dotes de galán, me llevó a un buen restaurant donde cenamos rico, tomamos vino y hablamos de todo.
Pero a medida que la conversación progresaba, el encanto se fue desvaneciendo, llegando al clímax de la decepción cuando me dijo que él no escuchaba música, que no le gustaba, que jamás había comprado un disco y que lo más nuevo que había en su casa era un disco de Aznavour del año 67 que pertenecía a su papá. "...pe, pe, pero, y cuando vas en el carro, ¿ni siquiera prendes el radio?"
-"No, ¿para qué?" -
Ahí, el príncipe se convirtió en sapo y más nunca lo volví a ver.
Pobrecito, le he debido dar alguna explicación, pero pensé que no me entendería si le decía que para mi la vida sin música es como un arcoiris de un solo color.

5 comentarios:

WebON dijo...

No comprendo como alguien puede vivir sin música.
Trabajo con música, me inspiro con música, alivio el stress con música, duermo con música y si me la apagan me despierto.
En fin, hay gustos de gustos.

ilustricia dijo...

Totalmente de acuerdo. La música llena un espacio que nada más puede ocupar. Si tú pudieras ver cuánto disfutamos viajar y trabajar con tu música Maru...

Este fin de semana que pasó nos llevaste hasta la Puerta. ¡Divino!

MM dijo...

Ilustricia:
No te imaginas lo que me emocionan, sonrrojan, aceleran el corazon, me hacen sonrreir, me producen gran satisfaccion tus palabras.
GRAAAAAAAAAAAAAAAAAACIASSSSSSS!!!!!
El otro dia entre en un restaurant en el Rosal y cuando estaba leyendo la carta comenzo a sonar una de mis canciones del disco, te juro que casi me caigo de la silla, se me aguaron los ojos, me dieron palpitaciones, parecia toda una anormal. :-)

ilustricia dijo...

Jajajaja!!!! Ay que cómico, parece que te estuviera viendo por un huequito toda emocionada en el restaurant.

Para José y para mí es una nota tener la posibilidad de compartir contigo por esta vía. Tu voz y tus palabras nos acompañan y sentimos una gran admiración por ti, Maru.

:-*

Saldivia dijo...

Hay un estudio científico que muestra una correlación entre la presencia de cierta configuración genética y la insensibilidad a la música; algo así como un daltonismo del sonido. Es una lástima, la música tiene tantas virtudes! eleva el espíritu, agudiza la percepción, alivia, calma, alegra, induce a la reflexión y un larguísimo etcétera. No recuerdo si esa condición es modificable o definitiva; por solidaridad con quienes la padecen ojalá sea lo primero.