
De nuevo tengo el placer de reseñar a éste, uno de mis artistas mas queridos.
Tuve la oportunidad de ver a Jorge Drexler en concierto en el Town Hall en Nueva York. Fue un concierto inolvidable. Apareció él solo en escena, con su guitarra acústica, un par de pedales y un aparato electrónico que reproducía su voz que luego le serviría de acompañamiento. Con su simpatía y su pequeña pero punzante voz, embrujó a la audiencia. Se concentró en las canciones de su último disco "12 Segundos de Oscuridad", producción que refleja un momento de reflexión y cambios en su vida y por supuesto también tocó otras más antiguas de su repertorio. Sus canciones se pasean por la tecnología, la globalización, el amor, la soledad. Sin duda, es un maestro de la poesía a la hora de escribir fantásticas letras. El público lo acompañó, y no perdió una sola palabra que pronunciara con esa voz suave, con un sentido del humor genial. El canta como si estuviera conversando, él conversa con melodía y cadencia. El me toca el alma sin siquiera saberlo.