25 de septiembre de 2008

El Valle de los Caídos

Haciendo caso a las sugerencias de un buen amigo español me fui a visitar el famoso Valle de los Caídos, en las afueras de Madrid. Para animarme a ir me dijo: “tienes que verlo para que entiendas lo que pasó en este país”.

El Valle de los Caídos es el monumento más grande de los muchos construidos inmediatamente después de la guerra civil española, es ahí donde están enterrados los restos de Franco, dictador por casi 40 años, y de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española. Se encuentra en un paraje de la sierra madrileña conocido como Cuelgamuros, en San Lorenzo de El Escorial. El valle es un sueño, un sitio privilegiado desde donde se ve a lo lejos Madrid y otras provincias. Franco supo escoger muy bien el lugar donde levantar tamaña construcción de proporciones monumentales en la cual depositaría toda la carga simbólica de lo que su régimen representó.

Faltaban unos kilómetros para llegar al sitio cuando vi la inmensa cruz en el medio del valle. Me quedé boquiabierta. Si de ese tamaño se veía a lo lejos, no podía imaginarme de qué tamaño sería vista de cerca. Mi curiosidad se disparó. Cuando por fin llegué, no pude articular palabra.

Foto Damian Corrigan

La cruz tiene 150 metros de altura y 200 toneladas de peso. Se asienta sobre un templo que está excavado en la roca, de 260 metros de longitud y una altura máxima de 40. Frente a la entrada del templo está la explanada de 30.000 metros cuadrados, asentada sobre los 130.000 metros cúbicos de escombros generados al perforar la montaña. Hay que verlo para creerlo. Aquí se dice que el templo puede acoger a 24.000 personas, lo que le hace ser la nave más grande del mundo. Esa construcción faraónica se hizo con la mano de obra de los presos republicanos y hoy día se sabe que las condiciones en las que trabajaron esos hombres fueron inhumanas, aquello fue un campo de trabajo forzado.

Caminé un rato por la explanada tratando de comprender de qué se trataba el lugar donde estaba, me quedé absorta contemplando la cruz gigantesca que de pronto me pareció una espada clavada en la carne de los españoles víctimas de esos años terribles, reflexioné sobre mi propia realidad como venezolana, que no es trivial en estos días, y pensé que definitivamente el mundo se divide en dos grupos, aquellos que aman la libertad y aquellos que la temen y la combaten con cualquier forma de violencia.

Me dirigí hacia la entrada del templo y ahí, en la fachada, estaba una placa igual a la que permanece todavía en muchísimas iglesias de España que dice “Caídos por Dios y por España”. ¿Qué significaba eso? no tenía a quién preguntar, pero dentro de ese contexto no me fue muy difícil entender; aunque se empeñen en decir lo contrario, todo indica que a quienes se reivindica con esas palabras es a los caídos en el bando franquista, a los otros, los del otro bando, pues no, esos no están en la memoria de nadie.

Foto Feelmadrid.com

Foto Damian Corrigan

Foto feelmadrid.com
(Esta es la vista de la explanada y el valle desde la base de la cruz)


Entré por fin al templo y lo primero que vi fue dos enormes ángeles con sendas espadas en la mano. Esas figuras presagiaban lo que venía a continuación, la simbología está clarísima, aterradora. Luego comienzas a caminar un pasillo de dimensiones impresionantes que penetra hasta las entrañas de la montaña. A cada lado, en lo alto, ya llegando al altar, están las figuras más siniestras de todas, unos enormes hombres de piedra con la cara cubierta por una especie de túnica. En un primer momento pensé que eran los apóstoles o qué sé yo, pero luego cuando me detuve a ver me di cuenta de que no eran santos sino soldados, sin exagerar, me estremecí, sentí miedo, aquel lugar me pareció siniestro. En uno de los costados había una capilla con el cuerpo de Cristo, entré y no fui capaz de arrodillarme, no pude decir una oración, sentí el alma de piedra y me di cuenta que tenía la piel de gallina.

(Este es uno de los ángeles de la entrada, las diminsiones son enormes)

(Figuras así flanquean la llegada al altar donde está Franco enterrado, ¡qué culillo!)

(La basílica excavada en la roca, al fondo el altar y la tumba)

El Valle de los Caídos es el símbolo del régimen franquista con todo lo que ello implica, el golpe de 1936, la victoria franquista en la Guerra Civil, la Dictadura, Franco y el Franquismo. Y pienso entonces en la persecución política, la censura, el miedo, el control, y no como algo abstracto, lejos, en otro país, en otra época, sino como algo muy real y cotidiano y no puedo más que sentir horror. Las ideologías impuestas a sangre y espada, en toda su gama, de izquierda a derecha, han acabado con la vida de millones de seres humanos en el planeta.

(Perdí la info de esta foto, original de un fotógrafo francés, tomada en el lugar, si alguien sabe agradezco la información)

Pero lo que más me perturbó de la visita es que no puedo entender cómo la Iglesia Católica en pleno siglo XXI, a estas alturas de la historia de la humanidad, después que el fascismo y el nazismo arrasaran con Europa hace apenas setenta años, que los derechos humanos están más que nunca sobre el tapete, no sea capaz de sentar posición levantando su voz para despojar del título de basílica a lo que debería ser un mausoleo solamente y no un templo de oración. Entrar allí es como viajar en una máquina del tiempo y regresar a la Santa Inquisición. ¿Cómo carajos rezar en un sitio escalofriante y siniestro como ese? ¿Cómo recibir la comunión ahí dentro? Es que no se necesita saber nada de nada de la historia para sentir la mala vibra que ahí se respira, para sentir la anulación del ciudadano como ser social, de solo imaginar entrando al féretro de Franco y los fanáticos delirantes con la mano derecha levantada con el saludo hitleriano, (que bien pudieran ser comparables con los islámicos suicidas de hoy que quieren imponernos su visión de la vida a cualquier precio), se me paran los pelos de punta, y lo peor es que esos actos políticos continúan haciéndose cada año cuando se conmemora la muerte del dictador y grupos de nostálgicos regresan al lugar a gritar sus consignas lo que hace imposible librar el monumento de la carga política. Y política y rezo, conmigo, no va.

Ahí es donde se equivoca la Iglesia, quieren estar bien con Dios y con el diablo, y eso le resta fieles cada día, por mi parte, una vez más me he sentido defraudada por la inconsistencia del discurso, por su doble moralidad.

Salí de ahí asombrada, conmovida al reflexionar sobre lo que sucedió en aquellos años trágicos en ese país maravilloso, en lo que sucede hoy en el mío y deseé que un rayo de cordura y sensatez iluminara a los hombres de Estado del mundo moderno y a las sociedades para que no permitan que un régimen con pretensiones dictatoriales se enquiste en el poder por años.

25 de julio de 2008

Travesuras de la niña mala


Acabo de terminar de leer el último libro de Mario Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala.
Lo había comprado hace un año en la feria del libro en Bogotá y estaba esperando en mi mesa de noche a que le llegara su turno, no me decepcionó, al contrario, ha sido una diversión desde la primera página hasta la última.
Esta tormentosa historia de amor entre Ricardo Somocursio y la niña mala, esta muy bien lograda, se desarrolla en varias ciudades el mundo a lo largo de un lapso de 40 años. Esta escrita con un lenguaje sencillo, directo y contiene una dosis perfecta de drama. Fluye de principio a fin.
Si quieren pasar un rato ligero, inteligente, divertido, sensual, esta es la novela de amor perfecta.

12 de julio de 2008

Lentejas


Si, por un plato de lentejas mataría a mi madre, me comería a mis hijos, dejaría a mi marido, mi reino por un plato de lentejas.
¿Qué pasa en este pobre país rico que no se consigue ni un puto kilo de lentejas? Hasta los cubanos vienen de vuelta, lentamente, pero ahí regresan, y nosotros, pa' tras como el cangrejo.
¿Alguien, por caridad, me dice donde consigo una bolsita de este manjar?

6 de julio de 2008

Ultimas Noticias

Las noticias sobre el rescate de Ingrid Betancourt y los demás secuestrados son las únicas que por lo último me regresan a leer las páginas de los periódicos venezolanos.
No es que haya decidido vivir en las nebulosas haciendo un ejercicio de escapismo a la realidad que nos asfixia, pero para qué negarlo, me he alejado de la noticia a fondo en el día a día. Es triste y frustrante ver que no hay una buena nueva sobre el territorio venezolano que inspire, ilusione, que nos haga pensar en un futuro mejor, todas las actividades constructivas que realizamos individualmente los venezolanos, las hacemos definitivamente por fuerza, riqueza y testarudez interior, por un no dejarnos vencer por este aluvión destructor que nos amenaza día a día como el tic tac de una bomba.

El editorial del diario El Nacional de hoy (06-07-08) no puede se más elocuente, “…somos una sociedad en la que la violencia impera, desde el discurso político de los más altos niveles hasta las expresiones de la calle. No hay un discurso que no sea amenazante, una palabra que no sean las de la ira. Se apagaron las sonrisas, de ellas no quedan vestigios, el buen humor, incluso, esta desterrado del alto poder como una herejía. En un país de estas características, nadie debe extrañarse que la violencia se haya convertido en una de las ordalías habituales en que transcurre la vida de los venezolanos… Cualquier medida gubernamental que se tome, se dicta fatalmente como castigo y por lo general, viene acompañada del escarmiento adicional de las palabras. La violencia esta instalada en nuestra sociedad….”

Las noticias sobre la liberación de Ingrid y los 15 secuestrados en cambio destilan esperanza de paz, profesionalismo por parte un cuerpo militar orgulloso, garante de la libertad y la democracia de su país, me estremecí cuando oí cómo decía en forma dramática uno de los rehenes en el video de la liberación “yo soy el Teniente Malagón, del Glorioso Ejército Nacional de Colombia” glorioso, sí.
Recordaba entonces el primer curso de Instituciones Políticas en la escuela de Derecho donde me gradué, cuando la profesora Carmelina nos enseñaba que la verdadera misión de un Estado para con sus ciudadanos era la protección, la seguridad, esa era su razón primaria. Al menos en esos tiempos, hoy parece no serla ya.
Por eso regreso a los periódicos, a la tele, a impregnarme de buenas noticias, de esperanzas aunque estas sucedan en el país de al lado, y pensando en voz alta, quizá ellas también, en el mediano plazo, nos traigan algo bueno a nosotros los venezolanos de bien tan necesitados de una luz al final del túnel.

3 de julio de 2008

¡Rescatados!


Sobran las palabras, hoy es un día de júbilo para Colombia, para América Latina, para el mundo entero.
Viva Colombia, Viva Uribe, vivan las Fuerzas Armadas colombianas defensoras de la libertad y la democracia, ese es el verdadero amor por la patria.
Animo para los que aún permanecen privados de su libertad, que la luz al final del túnel es hoy más clara.

29 de junio de 2008

Caer en La Tentación



Tarde de domingo. A las puertas del Carnegie Hall. Temperatura casi veraniega y una brisa húmeda y marítima que ha llenado de escotes la noche y de tacones las aceras. Hay que contar con que algunos americanos han entrado en la estación de las bermudas, y algunas americanas, en la de las chanclas, y no se desprenderán de ellas ni aun asistiendo a un concierto nocturno, pero con el tiempo he descubierto que aquí, al contrario que en esa Europa del "donde fueres haz lo que vieres", hay que marcar continuamente el propio estilo. A mí me educaron para maquearme cuando piso un teatro y así lo hago. Por respeto. Vamos a la sala pequeña del Carnegie a escuchar a un trío de jazz muy prometedor, pero a mí se me van los ojos detrás del gentío que se amontona en la puerta principal. Sí, yo quería ir al otro concierto, pero cuando llamé para reservar las entradas se me habían adelantado tres mil quinientas personas. Yo quería ver a João Gilberto. Al viejo de setenta y siete años que en vez de fans tiene fieles. Yo soy de su parroquia. Quiero ir a verlo desde siempre, desde aquellos años ochenta en que su voz y su guitarra irrumpieron en mi vida, y tuvieron un efecto curativo, simplificaron mis gustos musicales y los sofisticaron a un tiempo. Es una enseñanza de la madurez: lo sublime siempre es sencillo. Pues bien, mientras nos abríamos paso para llegar a nuestra sala, un negro con diente de oro y sombrero de charlatán me susurra al oído que tiene una entrada. "Cien dólares", dice. Me encojo los hombros y tiro para adelante, bah, no, ya lo escucharé en los discos, al fin y al cabo, como tantos ciudadanos del mundo, me estoy quedando sorda gracias al iPod y ya casi no distingo el vivo del grabado. Me digo esto para conformarme, porque la reventa siempre me sugiere algo de trampa, de inmoralidad. Pero él, mi marido, dice: "Espera un momento". Lo veo cruzar la calle en dirección a un cajero. El negro me ronda, como el diablo, "no te lo pierdas, es mi última entrada". Un viejo se me acerca: "¿Así que va a comprar usted la entrada? ¿Y sabe cuál es su valor real?". "No, no lo sé", le digo como si me estuviera interrogando la voz de mi conciencia. "Ah", me dice, "pues ésa es la pregunta que usted debería hacerse, señorita, antes que darle dinero a un estafador". El negro interrumpe: "Eh, cállate, tío, déjanos en paz". Otra abuela interviene: "Mira, chica, eres cómplice de un timador". El negro, faltón, chorizo, me toma del brazo, con una familiaridad inquietante, y me dice al oído: "No hagas caso, estos putos judíos no se gastan un duro en nada y no quieren que nadie se lo gaste". La escena está entre Ley y Orden y Saul Bellow. Mi agobio ante semejante dilema moral se diluye cuando él regresa del cajero y le pone los cien dólares en la mano. Luego me da un beso y me dice: "Te puedes permitir esta tentación. Al fin y al cabo, ¿qué son cien dólares ante los tres mil euros que costaba la reventa de José Tomás?". ¡Ja! Entro en el teatro arrastrada por la multitud. Subo un piso, otro, tres más. Mi asiento está ladeado. Es humillante, estoy por arrepentirme. Los viejos tenían razón, ¡cien dólares por esto! Qué timo. João Gilberto es ese ser microscópico que camina hacia la silla. El público americano, siempre ruidoso, se levanta, como se levantan los fieles en misa. Sin mediar palabra, el hombrecillo comienza a tocar Dolarice y el público calla. Nunca he presenciado un silencio tan poderoso. Esa canción, diminuta como él, ligera, les ha dado tanta alegría a mis horas solitarias que la distancia entre el músico y yo se acorta. Siento, exactamente, la emoción del tiempo. El público casi ni respira. Bien saben sus seguidores que si el músico oye demasiado ruido cogerá su guitarra y se largará. De Gilberto hay que escuchar hasta la respiración. Cuando los técnicos de sonido han querido borrarla de sus discos, él protesta: "No comprenden que detrás de la música hay un ser humano". Lo he leído en el libro Bossa Nova, que, casualidad mágica, me llega hoy, con una nota cariñosa del traductor, José Antonio Montano. El libro cuenta, en gran parte, la vida del muchacho raro de Bahía, que empezó cantando en grupos corales, para inventar luego esa forma susurrante de cantar, que consistía en convertir el canto en voz que cuenta. Decía Frank Sinatra que él sólo era capaz de cantar como Gilberto cuando estaba afónico. Huraño, desastroso, apalancado en casa de amigos que acababan echándole desesperados. Ahora vive en Río, pero me gusta imaginármelo en sus años del Upper West, mi barrio, diciendo "Me no speak english" cada vez que se le acercaba un desconocido. Un cronista brasileño dijo que João era el único brasileño que había aprendido inglés con Tarzán. Caprichoso y genial, misántropo, anómalo. Su voz mantiene el timbre juvenil, pero ahora está cargada de nostalgia. Es la voz juvenil de un anciano. Las canciones son las mismas que cantó cuando era un don nadie, o aún más lejos en el tiempo, en su barrio, del que a lo mejor no ha salido jamás. Como Dolarice, que yo les receto a ustedes para curar la melancolía. A mí me sirvió tanto que, cuando salgo del teatro como se sale del sueño, le digo a quien me espera: "Tenías razón, si no te dejas caer en la tentación, ¿para qué vivir?".

Elvira Lindo

15 de junio de 2008

Menú de nueve euros

Elvira Lindo escribe en El Pais de España, sus artículos son divertidos, inteligentes, mordaces, impelables.
Les dejo este para que lo disfruten.

Yo tenía por norma no dar consejos. Lo he llevado a rajatabla hasta hace cosa de dos años. Pero el tiempo me ha arrojado a la madurez y ahora los doy, aun sabiendo que en mi juventud no me sirvieron de nada. A mi actual estado de consejera se une el que aquí, a Nueva York, me llega gente muy joven con la intención de hacerse un hueco en eso que llaman el mundo artístico. Yo, cuando puedo, los disuado. Querer ser artista es, a mi juicio, un error de consecuencias incalculables; el resultado de esa educación que, con la falsa coartada de la igualdad, enseña a las criaturas que lo importante es el deseo, por encima de las capacidades que se tengan para lograrlo. Con Nueva York hay que tener cuidado porque es la ciudad en la que se puede sobrevivir haciendo gilipolleces que no llevan a ninguna parte. De esa avalancha que llega, un uno por ciento (o menos) encuentra una ocupación sólida, la mayor parte regresa a casa, y luego hay una serie de gente que se queda lampando, actores de quinta, artistas plásticos de tercera que exponen en gimnasios, músicos que no llegan ni a pasar el examen que se exige para tocar en el metro. Hace catorce años conocí aquí a uno de esos artistas emergentes, un extremeño que hacía arte con el fax. Sólo con el fax. ¡A él no le hablaras de otro soporte! Era la suya una especialización a cara de perro. Pero la era dorada del fax pasó. No sé si semejantes obras de arte acabarían en la basura, pero mucho me temo que el muchacho, que se tenía por artista conceptual, buscaría otro soporte al que aferrarse. Y a lo mejor tenía razón en su empeño, hay muchos como él que acaban en las bienales del Whitney. Cuando yo era pequeña y decías que querías ser artista la cosa sonaba como a Concha Velasco. Los artistas eran las estrellas del cine, el resto eran pintores, escultores, modistas o escritores. Oficios. Con la ampliación de la palabra "artista" a cualquier actividad que implique algo de imaginación, el término se ha abaratado. Los padres mismos están pendientes de que el niño haga el más mínimo garabato para declarar que les ha salido artista. Imposible meterles en la cabeza que cualquier criatura menor de diez años tiene un talento artístico fuera de toda duda, lástima que el talento se pierda y que lo más común es que el niño artista se convierta en un adolescente amelonao. No, señores, en general, las personas no somos artistas. Mejor nos iría si reserváramos el título para esos tozudos creadores que, no teniendo más pretensión que la de hacer bien su oficio, llevan toda su vida perpetrando obras duraderas. Artista. Prefiero esa palabra cuando la oigo en Valle-Inclán o en la Zarzuela: "¡Artista!", siempre tiene algo de cachondeo en la pronunciación. Una muchacha aventurera, guapa y talentosa me enseñó el otro día la tarjeta que se ha hecho para el tiempo que va a pasar en Nueva York estudiando interpretación. Debajo del nombre había impreso su oficio: "actriz". La pobre notó que torcí el gesto y me dijo, ¿queda un poco hortera, verdad? Y me salió otro consejo: "Pues mira, sí". En nuestros oficios hay que dejar que el tiempo te conceda esa categoría, y no nombrarse a sí mismo como parte de un gremio: nosotros, los actores; nosotros, los poetas; nosotros, los artistas conceptuales. Agggg, la democratización de la palabra "artista" tuvo la culpa. A esa dudosa denominación los jóvenes valientes de la aventura neoyorquina unen una actividad que creen que les hace únicos: todos tienen blog. Fotos y experiencias contadas al instante. Información entorno al Yo sagrado, que parece ignorar que hay miles de Yoes que cuentan lo mismo. Y nadie, menos aún la gente de mi generación que practica el juvenilismo de forma patética, es capaz de afirmar que sólo el tiempo permite narrar una experiencia de forma única. Asumo que suena antiguo. Soy esa mujer de mediana edad que cree que la experiencia es un grado. Lo peor. Soy esa mujer que sobrevive en un mundo infestado de artistas. También soy esa mujer que cree que un cocinero no debiera calificarse como artista. No debiera un cocinero, como he leído, declarar que mientras ellos, los creadores, proporcionan experiencias culinarias, los restaurantes de menús de nueve euros simplemente alimentan. No debiera decirse en un país cuya tradición culinaria se forjó en la escasez. Y esa es nuestra maravilla, no sé si es exportable pero sí envidiable. Se acaba de publicar un estudio sobre el consumo de vino en Nueva York, en él se cuenta que los clientes de los buenos restaurantes son tan esnobs que, por sistema, nunca eligen el vino más barato. El crítico que lo escribe afirma que los exquisitos se han olvidado de apreciar el contexto. Cierto. Un vino italiano barato es el mejor compañero de una buena pasta; un tinto de verano de una paella al aire libre. ¿Es eso sólo alimentarse, cebarse? Los manifiestos debieran reservarse para la defensa de los necesitados; en el caso de los cocineros de altos vuelos, siendo el placer que ofrecen tan prohibitivo para la gente normal, cabe entenderse como una rebelión de los privilegiados que, aunque sea el último grito en rebeliones, puede generarles cierta antipatía entre ese pueblo soberano que rebaña con pan el plato del menú de nueve euros.

12 de junio de 2008

Cambio de vestuario



¿Necesita explicación la genialidad del caricaturista Weil?

11 de junio de 2008

Escenas de mi paraiso particular


Cielo azul, azul profundo, azul suave...



El sol se despide por hoy...

Segunda semana del "IV Ciclo de jazz y nuevas propuestas venezolanas"



ELECTRONICA A LA CRIOLLA
Y JAZZ COOL Y LITERARIO

El viernes 13 se presenta Miguel Noya y el sábado 14 Gonzalo Micó

Un acercamiento electrónico a la música venezolana por parte del tecladista Miguel Noya, y el jazz limpio y maduro del guitarrista Gonzalo Micó, es la oferta del segundo fin de semana del "IV Ciclo de jazz y nuevas propuestas venezolanas" en el Centro Cultural Corp Banca de La Castellana.

El festival se inició presentando el reciente viernes 6 de Junio a Biella Da Costa y el sábado 7 al pianista estadounidense David Kikoski, quien confirmó todos los excelentes comentarios que se hacen sobre su técnica y ejecución.

Así, el evento continúa este viernes 13 con Miguel Noya, uno de los músicos electrónicos venezolanos de mayor trayectoria y que en esta ocasión ofrecerá un recital enraízado en lo criollo. Para ello Noya contará con Juan Carlos Grisal en cuatro y maracas, Darío Sosa en la guitarra eléctrica, Iván Higa en bajo y varios músicos que vienen de grupos del pop y el rock caraqueños como Gaélica y Babylon Motorhome.

El sábado 14 el "Ciclo" continúa con Gonzalo Micó, quien con doce discos editados desde 1982 es el músico venezolano de jazz con mayor número de registros discográficos. El jazz de Micó, que también es profesor de música, es uno limpio, cool y relajado, mas en esta ocasión trae una propuesta más arriba con una agrupación que incluye a Antonio Mazzei en piano, Heriberto Rojas en contrabajo, Willie Díaz en batería, la joven cantante Elys Rendón y textos narrados por Federico Pacaníns que tienen que ver con la poesía beat de a fines de los años cincuenta. Micó además de su guitarra tocará el steel pan trinitario.

El "IV Ciclo de jazz y nuevas propuestas venezolanas" sigue el viernes 20 presentando al sexteto enCayapa con su jazz compenetrado con el folclor y la música popular venezolana; el sábado 21 al trío alemán de free-jazz-punk Hyperactive Kid, y cierra el viernes 27 con la talentosa e inspirada pianista Virginia Ramírez, cuya música marcha a medio camino entre el jazz, la Onda Nueva, el merengue caraqueño, el joropo, lo afrovenezolano, lo afrocaribe y lo brasileño.

Todos los conciertos son a las 8:00 pm a un precio de Bs. F 60,00.

Este año se cuenta con una sesión de "after hours" con descargas y jam-sessions que va a tener lugar con los músicos participantes luego de cada concierto en el Juan Sebastian Bar. El primer fin de semana se dieron unos encuentros de antología en los que participaron Biella Da Costa, David Kikoski, Pablo Gil y otros músicos ligados al jazz caraqueño.

El "Ciclo de jazz y nuevas propuestas venezolanas" se ha venido realizando desde 2005. Es una co-producción de la Fundación Centro Cultural Corp Banca y del periodista y locutor Gregorio Montiel Cupello.

Este año el festival cuenta con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos, el Goethe-Institut, la emisora Ateneo 100.7 FM, el semanario CCS, El Mundo y Movistar.

7 de junio de 2008

Se fue Eugenio Montejo


Se nos fue Eugenio Montejo, su partida deja profundo silencio en las letras del mundo.
Seguirá vivo en mi mientras tenga su poesía a mi lado.

Milagro Puro

Y este milagro de ser aquí la vida
sin saber qué es vigilia y qué es sueño,
hasta que sople la noche y nos apague.
El milagro de verla, de sentirla, y con ella en los ojos, en las manos,
asir lo que nos da, lo que contiene,
para que vaya y vuelva con su música
de lo que soy a lo que eres,
de tus palabras a las mías.
El solo paso palpitante de su sangre
en nuestras venas,
la rotación de su misterio en la galaxia de las cosas,
para que gire la gran rosa en el espacio
y nuestros cuerpo se encuentren en la tierra,
cada cual con el grito de su llama,
cada cual en su tiempo sin tiempo,
hasta que el rayo que llega de tan lejos
por un instante cruce nuestra carne
y nos ate los sueños su relámpago.

6 de junio de 2008

Feliz 25, María Rivas!


Hay muchas cosas que comentar y poco tiempo para sentarse a escribirlas.

Por lo pronto, en dos minuticos, les comento que el concierto de María Rivas anoche celebrando sus 25 años de carrera artística estuvo ¡fe-no-me-nal!!
María se presentó en Corpbanca con un lleno total, hubo gente que tuvo que regresarse a casa porque no cabía un alma en las salas. La acompañó "Liberjazztrío" integrado por Laurent Lecuyer en el piano, Miguel Chacón en el bajo y Eliazar Yánez en la batería y percusión, luego entró Rubén Rebolledo con la guitarra y por supuesto, el maestro de todos los músicos, Gerry Weil no podía faltar, la acompañó con My Funny Valentine, arreglada por el propio Gerry que sonó a gloria.

La forma como fue hilando su concierto fue sencillamente brillante, nos dio un paseo sin tropiezo alguno por toda su carrera y sus ocho discos, siempre afinadísima, con un dominio total de la escena, entregada, (cantó 2 horas 40 minutos) divertida, María Rivas nos regaló una noche inolvidable, con razón Aldemaro decía que ella era la mejor, no se si es la mejor pues en el arte no hay parámetros para medir, pero sin duda, ¡que buena es! Mis mejores deseos para esta artista nuestra y que nos regale otros 25 más.

4 de junio de 2008

Sonrisas

Definitivamente Manuel Vicent es un tío muy brillante y como este blog es para compartir lo que a mi me gusta con ustedes, solo espero que lo disfruten tanto como yo, si no, no ha pasado nada.
Ahí se los dejo.



Sonrisas

Los poderosos están condenados a pasarse la vida viendo dentaduras. A fin de cuentas el éxito no es más que eso: contemplar cómo te sonríe todo el mundo y no cesa nunca de enseñarte las muelas. Hay sonrisas de conejo que sólo muestran tímidamente los dientes incisivos; otras ponen al descubierto también los caninos; otras llegan hasta los premolares y finalmente, cuando el subordinado se entrega por completo al poderoso, le descubre las treinta y dos piezas dentales incluyendo las prótesis, los puentes, las encías, el paladar y la campanilla que baila en el fondo del gaznate. Desde que se levanta hasta que se acuesta, el poderoso no hace sino generar alrededor sonrisas de sumisión, de gratitud, de interés, de codicia o de traición. Sólo los muy resabiados aciertan a distinguir a simple vista qué clase de pasión se esconde detrás de cada dentadura abierta, lo mismo que el dentista adivina enseguida la muela averiada con sólo pasar un espejo por el interior de la boca. Cualquier mortal nace entre sonrisas, pero a medida que crece, aquellas que recibió de niño en la cuna de forma gratuita, debidas al amor de la familia, comienzan a apagarse y a determinada edad desaparecen del todo. Hay gente con mala fortuna que a lo largo de su vida sólo verá los colmillos del jefe cuando le gruña como un mastín; en cambio, algunos privilegiados serán recibidos con una rueda de dentaduras resplandecientes a dondequiera que vayan, algo que sucederá ineludiblemente mientras tengan éxito o poder. Aquí radica el nudo de la cuestión. Los grandes artistas arden en la hoguera de la propia vanidad y las sonrisas sirven para avivar las llamas. Los banqueros han aprendido por instinto a conocer a los tiburones y cocodrilos que se acercan sonriendo a su despacho. Son de la misma especie y saben cómo defenderse. Pero no ocurre lo mismo con los líderes políticos, que en este sentido son seres indefensos. En el poder o en la oposición están condenados a contemplar a su alrededor más dentaduras que un dentista y al final corren el riesgo de no saber distinguir las auténticas de las postizas. Un político inteligente es aquel que desde el primer momento descubre la sonrisa que desarrollará los colmillos de Drácula a la espera morderle la yugular un día.

25 de mayo de 2008

La Cocina



Jamás olvidaré aquella noche de los años ochenta en la que un amigo me invitó a cenar a un restaurant novedoso que era el último grito de la moda. Mi cara de perplejidad y fastidio tomó dimensiones olímpicas cuando el "Maitre" comenzó a recitarme la carta más enredada y cursi que jamás había oido. Una comida complicadísima que a la hora de la verdad teminó siendo una bufonada. Sin pretender desmerecer a los "nuevos cocineros" debo decir que -a mi juicio- hay un abuso en el tema de las innovaciones en la cocina. Por eso ve uno como todos esos restaurantes de "comida fusion" y "experimental" y otros nombres rebuscados tienen corta vida. Nada supera al "good honest food" lo que no significa que esta comida no sea refinada y elegante, todo lo contrario. En fin, acá les dejo al amigo Manuel Vicent que una vez más me deleita con su columna dominguera de el diario El Pais


La buena cocina ha nacido de la escasez, incluso de la penuria, sin más aditivos que el hambre y la imaginación. Desde el paleolítico, las mujeres han permanecido siempre al pie de los fogones y han realizado el milagro de crear de la nada unos platos suculentos y variados. Pese a esto, apenas sí se recuerdan nombres de cocineras famosas en la historia. La alta cocina moderna ha invertido este prodigio. Ha convertido la abundancia de alimentos en nada. Puesto que ahora en el mercado hay de todo, el mérito está en hacer del exceso un arte conceptual. Gracias a este juego de manos algunos cocineros han alcanzado la celebridad de los más insignes artistas. Sus restaurantes parecen laboratorios de farmacia donde se elabora una comida basada en espumas y emulsiones muy propia para desdentados. En la puerta de esos restaurantes habría que colgar este cartel: "Prohibido entrar con hambre". Porque allí no se va a comer. Son centros de investigación de nuevos sabores y una vez sentado a la mesa lo más interesante es la forma en que el maître susurra los increíbles y metafóricos experimentos de la carta y la cara de alegría, de sorpresa o de idiota que pone el comensal sometido a ese banco de pruebas. Todo comenzó en los años setenta del siglo pasado cuando unos cocineros pedantes de Lyon se creyeron además literatos. Desde entonces las creaciones de la nueva cocina nunca han traspasado las paredes de los restaurantes. A ellos se accede como a un museo del paladar y no imagino a nadie comiendo una tortilla desestructurada o un sorbete de algas despechugado y gritando para que le pasen el porrón, mientras suena el acordeón bajo la parra en un banquete mediterráneo. En la Ciudad Prohibida de Pekín, cien cocineros comenzaban a preparar desde el amanecer para el emperador treinta bocados distintos servidos en platillos minúsculos, en los que se instalaba en cada uno un insólito sabor, hasta formar una sinfonía del gusto renovada todos los días. Nadie ha alcanzado nunca esta cima culinaria. De ese delirio deriva la nueva cocina cuya carta es un alarde de ciencia-ficción. Sólo que hoy el cocinero famoso es un monarca absoluto, tanto si da unas judías con chorizo muy populares como si ofrece raspas de sardinas caramelizadas de diseño.

21 de mayo de 2008

Te amo sin saber cómo


No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.


(Soneto XVII, de Pablo Neruda)
Foto: Maruja Muci, en Caracas, luna llena de Mayo 2008 .

3 de mayo de 2008

Fin de Semana Largo

Una cosa es lo que piensa el burro, y otra, quien lo ensilla.
Tenía planeado bajar a la playa este fin de semana de puente pero a última hora complicaciones familiares nos hicieron quedar en playa seca-punto fijo, pero como yo digo, la gente bruta es la que se aburre. Caracas ofrece un sin fin de actividades culturales, tantas que no hay tiempo (ni presupuesto) para todas.
He aquí algunos de los programas que me mantuvieron distraída el fin de semana:

Este es el último disco del español Pedro Guerra. Esperamos 4 años por su nuevo CD, este último llamado VIDAS es una delicia de principio a fin.
Cuando se cumplen los 40 (y se pasa de ellos también) se adquiere una sabiduría instantánea que se refleja en casi todo lo que se hace, (bueno, digamos que no todo el mundo se vuelve sabio, pero algunos si, pues) Este nuevo trabajo de Pedro Guerra refleja eso, madurez, serenidad, belleza interior.

Decidí llevar a mis chamos a ver esta peli "Black Jack 21" de la que sabía poco, solo que las matemáticas estaban involucradas en la trama, cuestión que los engancharía inmediatamente (y probablemente me aburriría como una ostra), pero... ¡Oh sorpresa! la película me pareció genial, y sobre todo el hecho de que esté basada en una historia real me la hizo mucho más atractiva. Tiene mensaje, vaya que si lo tiene, esta bien hecha, bien actuada, con decirles que la volvería a ver.

El otro gran programa ha sido terminar el libro de Paul Auster, "Brooklyn Follies" que me ha parecido una gozada desde la página 1 hasta la última, como siempre, en sus libros se tejen mil historias dentro de una, todas inesperadas y ocurrentes. Es el segundo libro de Paul Auster que me leo y ambos, "El libro de las ilusiones" y éste, me han cautivado desde la primera frase. Me los leí en español y aunque debo decir que es español de España con palabras como gilipollas, meapilas, y varios etcs, están magníficamente bien traducidos por Benito Gómez Ibáñez, la narración no pierde en la traducción, ahora, voy a ver si consigo la trilogía de Nueva York que dicen que es muy buena también.



Otra peli, típica americanada comercial de esas a rabiar pero que me ha gustado muchísimo, se trata de Iron Man, es divertida, además que soy fanática de los personajes de Marvel Comics, de pequeña veía las comiquitas de Thor el rey del martillo, Capitán América, El Príncipe Namor, y todos los demás héroes. Robert Downey Jr. su protagonista, hace un excelente trabajo y el guión está bien desarrollado. Recuerdo que cuando fui a ver Hulk, otro de los héroes de Marvel, me quedé dormida por lo lenta y aburrida de la trama, cosa que no sucedió con Iron Man. Definitivamente, recomendable.

Y mañana domingo trataré de ir a la exposición de ZAPATA en la galería Punto de Arte en los Palos Grandes. Ese cerebro privilegiado conectado a su pluma es algo que no podemos dejar de admirar.

Cualquier otra actividad, volvemos a reportar.

1 de mayo de 2008

Maruja Muci en el tributo a Aldemaro Romero, Abril 2008


Con estas dos versiones participé, junto con 17 artistas más, en el concierto tributo que se le hizo a Aldemaro Romero en Abril de 2008, son dos versiones de una misma canción, una, la versión que el gran compositor Sammy Cahn le escribió a la música de Aldemaro donde habla de las bondades de Venezuela y la otra, la de Aldemaro que se la escribe a aquella bella bailaora de flamenco que venía a Venezuela en los años 70 que llamaban La Polaca.
Me acompañaron en el piano, Alberto Lazo, en la batería, Miguel Hernández, y en el bajo, Carlos Rodríguez, músicos de primera, qué duda cabe.

Para los que no conocen el auditorio de Corpbanca les cuento una peculiaridad de este recinto, el auditorio tiene dos salas que dependiendo del tamaño de la convocatoria se abren o no. El escenario esta en medio y digamos que una sala con 241 butacas esta de frente (la de la foto) y la otra sala esta a 90 grados a la izquierda del artista con 204 butacas, lo que significa que debes dirigirte a dos públicos separados, es medio raro pero funciona de maravilla, por eso en el video me ven cantando "para allá y para acá"
El centro cultural es fabuloso y manejado de la mano de José Luis Ventura se ha convertido en la más seria alternativa cultural del nor este de Caracas.

23 de abril de 2008

¡Cumpleaño Feliz!


¡Feliz cumpleaños Jorge! Ya son 5 años, eres todo un hombrecito
Que cumplas muchos muchos más y recibas muchos regalos de tu papi y tu mami y de tus tíos y abuelitos.
Te mando un beso desde Caracas.

foto cortesía de Edelweiss confitería

¡Feliz día del libro!


Un libro es:
Un compañero, un refugio, una alfombra voladora que me lleva al país de los sueños, a la tierra de la reflexión, es sopa de letras que me hace reir y también llorar, que me inspira y me enamora, que induce el sueño o que desvela, en fin, benditas palabras convertidas en historias para darnos ese gran viaje alrededor del mundo en Primera Clase.

20 de abril de 2008

Naufragio


Al viejo marinero una poliomelitis infantil le había dejado una pierna quebrantada, pero no hasta el punto que le impidiera caminar con una cojera en cierto modo muy elegante. Estaba enrolado en una barca de pesca, que faenaba por las aguas placenteras del mediterráneo y pese a este quebranto era el marinero más apreciado por el patrón. En el bar de pescadores un día le hablé del capitán Acab. Le dije que este personaje, siendo también cojo, se enfrentó con gran coraje a una ballena asesina y se convirtió en un héroe de la literatura universal. "Yo sólo me peleo con salmonetes y a lo sumo con alguna gamba" -exclamó el viejo marinero para rebajar la conversación al nivel de la cazalla que estaba tomando. Este hombre, con los años, había terminado por incorporar la cojera a su personalidad como un signo de distinción e incluso se podía pensar que estaba orgulloso de tener una pierna más corta que otra, pero un día las cosas se le torcieron de verdad. Durante una jornada de pesca se produjo una tempestad y la barca naufragó, aunque el viejo marinero consiguió agarrarse a un madero y así se mantuvo a flote varias horas hasta que fue rescatado por un mercante de bandera alemana. A bordo le exploraron el daño que pudo haber sufrido su cuerpo. Dos alemanes comenzaron a tirar con mucha rudeza de su pierna mala tratando de igualarla inútilmente con la buena. "¡Dejadme, que yo soy así!" -gritaba el viejo marinero una y otra vez sin que los socorristas comprendieran el significado de sus alaridos. Ellos pugnaban por encajarle los huesos con un interés denodado. "¡Soy así, estoy mal hecho, dejadme!", gemía el náufrago entre blasfemias de dolor. Finalmente los alemanes consiguieron destrozarle la pierna hasta dejarla inútil por completo y desde entonces el viejo marinero ya nunca fue el mismo. Perdió la gracia personal que tenía al caminar y dada su edad avanzada creía, según me dijo, que ya no le quedaba tiempo de incorporar este nuevo quebranto a su vida hasta convertirlo en una forma de elegancia. He pensado muchas veces en este viejo marinero. Las heridas que se arrastran desde muy lejos envueltas con los años son las que nos definen siempre y al final nos permiten alcanzar la dignidad en medio del naufragio.

Por Manuel Vicent

8 de abril de 2008

La MAU y más allá de ella

por: Gregorio Montiel Cupello

Nuevamente la música venezolana actual pasa por un pico de creatividad y esplendor que se traduce en conciertos, festivales, discos, atención de los medios... Se habla de la Movida Acústica Urbana (MAU) con experiencias alrededor de lo venezolano como Prisca, C4 Trío, Kapikúa, Los Sinvergüenzas... Pero se trata de un momento de ebullición que va más allá y que abarca el jazz, el rock, el pop, la salsa, el ska, lo electrónico, lo académico y propuestas difíciles de encasillar en un concepto o estilo.

Pensemos en Alfredo Naranjo, Pablo Gil, Huáscar Barradas, el "Pollo" Brito, el trío E-ón, el Grupo Mina, Cabijazz, Mixtura, María Virginia Ramírez, Hora Cero, Maruja Muci, kRé, Eddy Marcano, Pibo Márquez, Roberto Koch, Andrés Briceño, Gaélica, el Bak Trío...

Traigamos a colación discos como "Empatía" de Gerry Weil, Nené Quintero y Pablo Gil; "Acalanto, canto y arrullo" de Taumanova Alvarez, "Otra historia" de Pomarrosa, "Canciones de Enrique Hidalgo" de María Alejandra Rodríguez, "Aldemaro Romero y su música" donde el inolvidable maestro trabajó con nombres importantes de la Venezuela musical; "Otro llano" de Vidal Colmenares, "Sueño con urubú" de Ricardo Viloria, "Sincretismo sonoro de una raza" de Taremurú o los remixes electrónicos de Simón Díaz y de Aldemaro.

Y no nos olvidemos de los venezolanos que están en el exterior cosechando triunfos como excelentes profesionales de su especialidad y/o haciendo música a partir de lo venezolano: Leo Blanco, María Fernanda Márquez, Orlando Poleo, Gerardo Rosales, Otmaro Ruiz, Aquiles Báez, The Snake Trio, Luis Perdomo, Ed Simon, Luisito Quintero, Eliana Cuevas, Bernardo Padrón, Javier Weyler o Héctor Castillo, que constituyen otro perfil indesligable y complementario a lo que está sucediendo en casa.

También están los novedosos y atractivos diseños gráficos de los discos que están saliendo en medio de todo ésto, muchos de ellos con el gran mérito de ser producciones independientes, o con el apoyo de valientes sellos pequeños como el de Obeso/ Pacaníns, Fundación Bigott, Fundación Nuevas Bandas o de nuevas discográficas como Cacao Música.

Es un momento único el que estamos viviendo, que ojalá trascienda lo que tiene actualmente de boom para convertirse en un auténtico movimiento que se extienda a los años por venir, y que genere lo que va a ser la música venezolana del siglo XXI.

Amén.

7 de abril de 2008

Facebook

Los gringos son muy criticados y envidiados, pero lo cierto es que tienen cada cosa inigualable.
Este par de idiotas nos dicen con su canción lo idiota que somos, al igual que ellos, enganchados a facebook, pero como siempre digo, el mejor remedio es reirse de uno mismo.

5 de abril de 2008

Otro comentario sobre las Arepas


Casi todos los viajeros extranjeros que vinieron a Venezuela durante el siglo XIX son unánimes en señalar los escasos atractivos de la arepa, demasiado insípida para su gusto, pero ninguno ha sido tan lapidario en sus juicios como Pablo Morillo el jefe realista que llegó a Venezuela a combatir por la causa española cuando la independencia estaba casi decidida. Morillo confesó, según Churrión, a sus dos amigos José Domingo, el Duarte y el Díaz, al regresar a Caracas tras su campaña a los llanos, que: “Todo lo puedo pasar en esta tierra, menos esas perrísimas tortas de maíz que llaman arepas, que sólo se han hecho para estómagos de negros y de avestruces”. En eso, y en la guerra, le ganaba Bolívar, que amaba las arepas.
Appun, otro viajero, decía, hacia 1850, que los venezolanos criollos, e incluso hasta los más ricos, comían de ese pan por “patriotismo”. Al parecer, los venezolanos somos desde hace mucho tiempo unos insignes “comedores de arepas”, como nos llamara el Tirano Aguirre, y lo recordara Uslar Pietri en su Camino del Dorado. Y es que esa “criatura fea” que viene a ser la arepa, tiene, según Ramón David León, “un alma generosa y un corazón lleno de bondad útil”: insípida pero democrática, “rural en cuerpo y alma” y ahora civilizada por las bondades de la harina precocida, que nos la pone a nuestra disposición en un abrir y cerrar de ojos.

Lo que los extranjeros ignoraban y aún ignoran, es que esa insipidez que ante sus ojos es defecto, es precisamente la gran virtud de la arepa, y la que le confiere la categoría universal de pan de una pueblo. La arepa, y el cazabe, y por extensión la tortilla latinoamericana, por ser tan anónima en sabor puede acompañar a cualquier alimento sin perturbarlo, y más bien facilitando su ingestión, y hasta realzándolo. Así, la arepa se ajusta a las comidas como simple acompañante o como receptáculo, continente, vehículo del sabor, admitiendo un “pasajero” como llaman al relleno los andinos, y que puede ser desde un trozo de queso amarillo o blanco, hasta una porción de jugoso perico o de carne guisada.

Comentario por: Norberto E. Petryk,
Chef, escritor e investigador.
Tomado de: Cocina Venezolana.

20 de marzo de 2008

Cerezos


Desde tiempos muy remotos en Japón la floración de los cerezos se celebra como un gran acontecimiento espiritual. Es la fiesta del hanami. Llegado el momento los medios de comunicación la incluyen en el parte meteorológico como un fenómeno más de la naturaleza y la señalan por regiones con un puntero sobre el mapa. Oleadas de gente se concentran en el campo y en los parques para comer, bailar y amarse bajo estas flores efímeras cuya belleza y brevedad constituye el símbolo de los días más felices de una vida. Hasta hace poco en nuestro país los cerezos florecían a su aire al llegar la primavera. Algunos valles se cubrían de flores rosas y blancas, que sustituían a la nieve cuando empezaba el deshielo y éste era un suceso casi secreto, que sólo conocían los campesinos del lugar y degustaban las abejas. De un tiempo a esta parte, la floración de los cerezos se ha convertido también aquí en objeto de degustación colectiva. Dentro de unos días en las carreteras del valle del Jerte se va a producir un gran atasco de coches. El conductor despistado podrá pensar que se debe a un grave accidente que ha sucedido varios kilómetros más adelante, pero llegado al punto crucial no verá ambulancias, ni automóviles aplastados ni cadáveres en la cuneta tapados con plásticos, sino un millón de cerezos que han florecido de forma explosiva y simultánea. Hasta hace poco éste era un espectáculo sólo para iniciados en la espiritualidad oriental, la cual establece que para sanar no existe mejor milagro que el de la primavera. Sorprenderse vivo en medio de este esplendor en la soledad del valle, es lo más parecido a la inmortalidad. Pero hoy esa experiencia ya es turística. Ir a ver flores es una nueva meta de peregrinación. Este año, en medio de Semana Santa, florecerán los cerezos en los valles propicios y habrá que elegir entre presenciar el paso de vírgenes llorosas y cristos llagados de las procesiones o extasiarse ante este prodigio de la naturaleza. La primavera es también una línea de resistencia moral en el combate contra la iniquidad. El hecho de que un formidable atasco en la carretera se deba, no a la muerte, sino al breve milagro de los cerezos en flor, por un momento puede purificar a la sociedad de algunas de sus miserias.

por Manuel Vicent
Foto: J.-

14 de marzo de 2008

El "Entartete Kunst" del chavismo

Esta mañana me encontré con esta joya del amigo Saldivia . Un texto que de arriba a abajo no tiene desperdicio.

"Entartete Kunst" significa en alemán "Arte Degenerado" y fue ese el nombre con el que Hitler, Goebbels y sus secuaces, en su desaforado afán por imponer un pensamiento único, bautizaron toda aquella forma de arte que no estuviese consustanciada con la ideología nazi o mejor dicho, todo arte que no agradase al Fuhrer. Así, pasaron por el filo de la censura y la prohibición artistas como Kandinski, Klee, Munch, Chagall y estilos como el surrealismo, el dadaismo y el cubismo.

A tal efecto, en 1937 se montó en Munich (y luego en otras ciudades bajo la égida nazi) una exposición que mostraba las (según Hitler y compañía) peores formas de la depravación plástica, alejadas de los estilos "correctos" como el naturalismo, y de los contenidos que reforzaban los valores principales de esta odiosa ideología: Segregación, Militarismo y Obediencia.

Segregación, Militarismo y Obediencia... suena como a lo que pretende hugo chávez imponer en Venezuela y aún en toda Latinoamérica, con el auxilio de los pingües ingresos petroleros. Quien ose llevarle la contraria, aún contándose entre sus acólitos favoritos, es demonizado y execrado de sus filas (ver caso Luis Tascón), aunque si agacha la cabeza y hace acto de contrición, puede ser readmitido (ver caso Lina Ron)

Uno de los entes que más ha aplicado esto de "Segregación, Militarismo y Obediencia" es el Ministerio de la Cultura (SIC), en la persona del (para mi vergüenza) arquitecto Francisco Sesto, que todo el mundo llamaba "Farruco" cuando lo español era chic. Supongo que ahora él quisiera llamarse Manaure Marapacuto o algo así, pero una de las paradojas de este régimen que abomina de la herencia Ibérica y de la cultura europeocéntrica, es la abundancia de apellidos españoles (Barreto, Morales, Reyes, Rodríguez, Lucena...), europeos en general (Davies, Eekhout, Cipriani, Bernal, Lander...) y hasta sefardíes (Chávez, nada más y nada menos) entre sus filas , y la nula (o quizás exigua) existencia de apellidos que evoquen ese pasado indígena que ellos tanto alaban, privilegian y propagandizan. Volviendo a Sesto, este se olvidó de su pasado de profesor universitario y se ha dedicado a la cacería de brujas, cerrando ateneos, rebautizando espacios y museos y procurando borrar la huella de todo lo que no entre en la estrecha ventana de la historia oficial y de la ideología permitida por el régimen.

Así pues, actualmente en la Galería de Arte Nacional de Caracas se muestra el "3° Certamen Mayor de las Artes y Las Letras", y según lo que vi, me pareció una oportunidad de oro para evidenciar los niveles de adulación y jalabolismo al régimen a los que puede llegar algunos artistas de medio pelo con tal de que expongan su obrita. El problema que representaba la presencia de Obras de Arte (con mayúscula) que forman parte de la colección fija de la Galería fue resuelto fácilmente: Las escondieron, para que no opacaran la paupérrima muestra. Y las que no podían ser escondidas, como el Penetrable "Nueva Esparta" del Maestro Jesús Soto, fueron ridiculizadas, como se muestra en la foto.

Cualquier parecido con la "Entartete Kunst" no es mera coincidencia...